¿Conoces esa increíble sensación que recorre tu cuerpo cuando te atreves a hacer algo inesperado? ¿esa ilusión mezclada con miedo?, ¿esa adrenalina? Pues, ¡así me siento yo hoy!, es uno de esos días que se cuentan con los dedos de una mano y que sabes que serán memorables para ti.

Hoy lo es para mi y quiero compartirlo contigo.

Y, ¿por qué? Pues porque en estos días estamos sacando toda la artillería pesada ¡por la diversidad en el mundo de la moda! Atenta, porque quiero abrirte la puerta a lo que hay detrás de la iniciativa que pone forma a esta lucha, y deseo hacerlo desde el punto de vista más personal.

 

Desde que surgió la idea inicial de Being Inclusive: hacer el mundo de la moda más inclusivo, hemos desarrollado varias vías para cumplir este objetivo. Sabíamos que el camino iba a ser duro y que llevaría más tiempo del que nos gustaría, pero poco a poco, con el esfuerzo y la dedicación que la causa merece, lo estamos consiguiendo.

Aun así, ¡queríamos hacer más! Así que decidimos tirarnos a la piscina con algo poco convencional, pero ¡muy enriquecedor!

Decidimos que, ya que hemos recibido muchos apoyos, que desean que cumplamos nuestro objetivo, era hora de devolver el favor de la mejor forma que podíamos hacerlo: llevando la inclusión a la moda a través de Looking for Fashion, una iniciativa en la que cualquier mujer que tenga dificultades en el acceso a la moda, sea por lo que sea, pueda dejar de preocuparse por ello y empezar a dar la imagen con la que realmente se siente identificada.

Pero no voy a centrarme en los detalles del concurso, como ya os he dicho.

 

Quiero alzar la voz para decir que el mundo de la moda NO ME REPRESENTA. Que conozco la presión que ejerce sobre nosotras, con sus estereotipos y su falsa imagen de mujer perfecta, que no se aleja mucho de una reinterpretación de la imagen que se vendía en el pasado, si le cambias el escenario de la cocina por una oficina.

Yo soy de otra manera, me encanta ser de otra manera y quiero ver más diversidad. Quiero ver en la moda lo que veo en mi día a día, lo que veo en la calle, los ejemplos de mujer a los que realmente admiro y será entonces cuando me identifique con ella.

Pero no sólo me he sentido así con lo que me llega de muchos medios, sino que, personalmente, conozco la sensación de buscar algo en una tienda de ropa (o en diez) y volver a casa con las manos vacías, enfadada y muy desmotivada. Pero en ese momento, desconocía que esa situación era bastante común, no sólo mía. Sin embargo, sigue habiendo dos mundos paralelos.

 

Lo que se muestra.

Vas a una tienda, te pruebas todo lo que te gusta y compruebas en los probadores lo divina de la muerte que estás con todo lo que te pongas (sólo falta añadir el ventilador que mueva tu melena al viento, a cámara lenta por supuesto, y los flashazos de las cámaras para ser una diva, o como lo llamamos ahora una “it girl”), situación en la que la única pega que se le puede poner es que al pasar por caja (clin clin!) te fundas los ahorros en dos segundos.

 

La realidad.

Laura no consigue encontrar chaquetas de traje que le queden bien de espalda y de pecho a la vez, tiene que escoger entre llevar la chaqueta desabrochada, y que en el trabajo pueda llamar más la atención su pecho que sus palabras. O que le haga bolsas y arrugas en la espalda, que desfavorecen mucho la imagen profesional que quiere dar.

A Silvia los pantalones que se ajustan a su cintura le quedan grandes y si se compra su talla de pierna le resulta imposible cerrar el pantalón, tiene una figura muy bonita que finalmente queda escondida tras escoger la opción más sabia, el pantalón que le abrocha. ¿Cómo puede ser que con la variedad de tiendas y prendas que hay le ocurra con prácticamente todos los pantalones?, si dejamos aparte los leggins claro. Bueno, hay una diferencia, que a un modelo le llaman talla 42 y a otro que mide lo mismo 44 o 46.

Y Alejandra, desgraciadamente, no puede acceder a la mayoría de tiendas con su silla de ruedas (y mucho menos a los probadores).

 

Looking for Fashion surgió para mostrar que vestirse e ir de compras puede ser una experiencia muy satisfactoria y divertida (para Laura, Silvia, Alejandra y para todas) si la moda también tiene en cuenta otras cosas: diversidad de formas, de tallas, accesibilidad, naturalidad, aceptación; que son totalmente compatibles con el diseño. Así es la experiencia que queremos que vivas, independientemente de tu tipología corporal o de tu diversidad funcional, así es la moda que estamos creando.

Queremos conocer todas las historias que hay detrás de esa imagen irreal que nos han vendido. Y que las mujeres que se han sentido poco (o nada) representadas por este sector puedan darle una segunda oportunidad y ver su lado más dulce y humano, además de conocer la esencia que se esconde debajo del circo que, a veces (no siempre), se monta a su alrededor.

La moda es una vía increíble de comunicar lo que sientes, lo que eres, lo que te gustaría transmitir, una forma de divertirte y de sentirte bien. Y su objetivo no ha de ser convertirte en un ángel de Victoria’s Secret, al que las cámaras y el público admiran boquiabiertos sin ser conscientes de la incoherencia que supone dejar las prendas en ultimísimo plano y llamar al evento a su vez “desfile de moda”, que es lo que me deja boquiabierta a mi; o en Elsa Pataky o en la mujer que estudia en lencería del spot de Intimissimi, estoy segura de que no querrás serlo.

La moda no puede ser tan superficial. Y, de hecho, en muchas ocasiones no lo es. Hay algo que está cambiando poco a poco y cada vez se ven más iniciativas que luchan por la ruptura de estereotipos en este sector, que en su esencia es maravilloso. Y que tiene el poder, y la responsabilidad, de representar a la sociedad (y además hacerlo bien). Su capacidad de mover a las masas también es una forma de educar y ha de ser responsable.

 

Si te has sentido poco representada por la moda, o tienes problemas para encontrar prendas que se ajusten a tu cuerpo, dilo, nos encantará escuchar lo que tienes que contarnos, estamos seguras de que lo que tú sientes es más común de lo que te piensas, queremos ponerle solución a ese problema y hacerlo visible. Queremos una moda responsable que englobe la diversidad.

 

Y Looking for Fashion, es sólo nuestro pequeño agradecimiento por unirte a nuestra lucha.

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Nerea Mayoral
Diseñadora y asesora de imagen de Being Inclusive
nerea@beinginclusive.com