Seguramente, si te pregunto qué es la moda ecológica, o sostenible, sabrías decirme qué es. Lo mismo ocurriría si te pregunto por la moda adaptada, pero… ¿sabes qué es la moda inclusiva?

Si tu respuesta es no… no te preocupes, es un concepto relativamente nuevo que aún no ha calado en nuestro vocabulario habitual, al igual que el de diseño universal.

Pero cada día es un aprendizaje y hoy quiero darte a conocer estos conceptos, que espero que muy pronto se hayan integrado por fin en el vocabulario de la moda (y en el de otros ámbitos!)

Para entender qué es la moda inclusiva es necesario definir primero en qué consiste el diseño universal. Este es aquel que pretende que un producto pueda ser utilizado por el mayor número de personas posible, sin necesidad de adaptarlo o rediseñarlo de manera especial.

Pero vamos a ser más concretos, prestad atención a este vídeo en el que Olga nos explica de una manera muy práctica en qué consisten estos conceptos.

 

 

Ahora sí ha quedado claro, ¿no?

Aunque, como todos sabemos, hay prendas que se adaptan sólo a un tipo de cuerpo con unas medidas muy concretas, como puede ser un vestido ajustado con cremallera en la espalda y realizado en un tejido rígido, sin flexibilidad. Incluso quien tenga las medidas necesarias para ponerse este vestido, es muy probable que necesite ayuda para abrochar la cremallera de la espalda.

Este tipo de prendas se realizan sobre todo en alta costura o en ropa a medida, ya que el objetivo no es llevarlas a una producción en masa sino que están hechas para ser utilizadas por una sola persona y por ello ha de quedar “como un guante”. En este caso, es completamente coherente que no se utilice el diseño universal.

Sin embargo, cuando entramos en el terreno de la producción, el objetivo sí es llegar a un gran número de personas y es entonces cuando el diseño universal entra en juego, con un papel de suma importancia en el diseño de esas prendas que se van a producir.

Entre las prendas que encontramos en las tiendas “habituales” también podemos encontrar algún artículo que pueda ser usado por más personas, digamos que una prenda cualquiera tiene su propio grado de inclusión, que puede ser mayor o menor en función de sus características.

He estado haciendo mi pequeña investigación para traeros algunos ejemplos de prendas que podrían tener la palabra “inclusivo” dentro de su descripción, ¡espero que os gusten!

 

Un ejemplo de moda inclusiva es esta parka, está diseñada de forma que tanto si estás embarazada como si no, puedas utilizarla. ¡Esto es genial! ya que lo que suele ocurrir durante el embarazo es que tengas que comprarte ropa nueva que después de nueve meses queda inutilizable para ti y al final es un gasto de dinero (como si fuesen pocos los gastos que conlleva tener un bebé) y además estamos consumiendo prendas de “usar y tirar” lo que supone también un daño considerable para el medio ambiente…

Además aunque esta parka se considere “premamá” tiene más aplicaciones. Nuestro cuerpo cambia, podemos subir y bajar de peso ya sea por motivos de salud, cambios hormonales o el simple curso de la edad, y una prenda como esta se va a adaptar mucho más a estos cambios que son completamente normales. Además, los cordones que incorpora en la cintura para ajustar la prenda nos permite ceñirla creando así una figura proporcionada de reloj de arena. Por todo ello, adquirir este abrigo, o cualquier otra prenda inclusiva, en vez de uno corriente sería sin duda una buena inversión.

Parka en color caqui con cordón ajustable y cremallera central

 

Parka en color caqui con cordón ajustable en la cintura y pieza rectangular de quita y pon en la cremallera central, permitiendo más amplitud

Otro ejemplo podrían ser las faldas pañuelo o envolventes, si en su mecánica de cierre se incorporan sistemas sencillos y autorregulables. De esta forma, no tendríamos que meternos la falda por los pies y subir las incómodas cremalleras que entallan la prenda y nos oprimen la cintura cada vez que acabamos de comer. Además sería también más sencilla de utilizar para personas que tengan movilidad reducida en la parte inferior de su cuerpo ya que podrían envolvérsela sin necesidad de levantar las piernas. Os dejo algunos ejemplos que me han gustado mucho, aunque aclaro que en este caso no son autoajustables.

Falda envolvente efecto cuero negro con bolsillos y cinturón

Falda envolvente en blanco roto de tablas con cinturón

Falda envolvente de ante rojizo con lazo en el costado

Y por último, algo de lo que me declaro fan, que además está muy de moda en estos momentos: las capas.

Las capas son geniales en cuanto a inclusión ya son fáciles de poner por su amplitud y sencillez y, además, se adaptan perfectamente a los cambios que pueda experimentar nuestro cuerpo. Yo, personalmente, suelo elegir las que incorporan el hueco para meter los brazos a modo de manga ya que son más cómodas, no se descolocan y nos permiten mayor movimiento, y tú ¿cuál eliges?

Cardigan estilo capa de cuadros en tonos grisesCardigan estilo capa de cuadros en tonos rojizos y grises

Capa de Pedro del Hierro azul marino con rayas blancas horizontales

 

¡Espero que este post os haya gustado! Os animo a que os fijéis en estos detalles cuando estéis de compras y si encontráis más prendas inclusivas… ¡compartidlas con nosotras y con el resto de lectoras de nuestro blog!

 

Nerea Mayoral
Diseñadora y asesora de imagen de Being Inclusive
nerea@beinginclusive.com